4° Intelectual Documentos


La formación por competencias: Instrumento para incrementar la empleabilidad


  

1. LA FORMACION ANTE LAS TENDENCIAS ACTUALES.
La globalización, la rápida sucesión de eventos en el ámbito de la tecnología, la nueva configuración de la arquitectura empresarial y los impactos en la organización del trabajo conforman un paquete interesante de tendencias que vale la pena revisar brevemente. 


Globalización: cada vez más, un solo mundo. 


La globalización ha ocasionado que cualquier evento, sin importar el lugar de la tierra en el que se presente, tenga repercusiones casi inmediatas en todo el globo. Los acontecimientos económicos, políticos y sociales se asemejan cada vez más a la "Aldea Global" de McLuhan. Son progresivamente más tenues las diferencias en la estructura económica; se difunde rápidamente la información, se eliminan las barreras proteccionistas y aparecen categorías de "clase mundial". Los países han reconstruido el paradigma de sus formas de relacionamiento y se asiste a una mayor integración en lo económico que contrasta con la dispersión geográfica propia de la nueva forma de producir.  


Se ha configurado una nueva división internacional del trabajo. El capital también se ha globalizado, de forma que se han localizado en sitios diferentes las actividades de investigación y desarrollo, diseño y fabricación. Los productos ya no tienen identidad nacional, la identidad de marca se ha transnacionalizado.  


La ubicación que cada país tenga en la nueva división internacional va a depender mucho de su dotación de talento humano, que ya no de sus recursos naturales o de riqueza material. El mundo ha entrado rápidamente en la era de la información, esta época se ha caracterizado por una verdadera revolución en el uso de la información como fuente de desarrollo. Los procesos de producción, la organización del trabajo, la provisión de servicios y cada vez más actividades cruciales giran, para su exitosa ejecución, en torno al manejo de información. 


Tal como lo hiciera notar el escritor mexicano Carlos Fuentes, la globalización se sustenta en información y la información a su vez, en educación. El conocimiento es el soporte para la información de modo que se ha convertido junto con esta, en la base para la generación de riqueza y prosperidad. 


Cambio tecnológico o revolución tecnológica. 


Son tan cortas las olas de cambio tecnológico que no parece aplicable el concepto de revolución entre una y otra nueva oleada. La revolución tecnológica llegó para quedarse; así, revolución pierde peso como concepto para describir la conmoción generada sobre una estructura en reposo.  


No obstante, el factor común en esta etapa de la evolución tecnológica se centra en la información. Si se trata de caracterizar la gran oleada de cambios recientes, se encontrará que están asociados en buena medida con el insospechado avance de las tecnologías de manejo, procesamiento, acceso y distribución de información. No han pasado aún 60 años después de la irrupción del computador y se afirma ya que en materia de información se avanzó más en los años transcurridos luego de la segunda guerra mundial, que en toda la evolución humana desde el paleolítico hasta la fecha. 


Las tecnologías de la información están irrumpiendo en todos los ámbitos de la vida del hombre. Por supuesto lo hicieron en la forma como se organiza la producción y el resultado se ha visto en la operativización de técnicas deproducir más flexibles, cortos ciclos de vida en los productos, rápida obsolescencia de los mismos, mayor reconocimiento del valor de la calidad y una ampliación de las actividades asociadas con los servicios, ante la simplificación de las tareas de producción. 


Se ha registrado también una mayor orientación hacia la satisfacción de necesidades de los clientes. Las empresas, núcleo de las ventajas competitivas y en muchos casos transnacionalizadas, han tendido a maximizar la satisfacción de las necesidades de los consumidores; el acortamiento tecnológico de las diferencias entre productos ha tendido a ser reemplazado por una mayor diferenciación en servicio, calidad y accesibilidad. 


Estructura empresarial: reestructuración o aplanamiento. 


Ineludible ha sido para las empresas el efecto de las transformaciones en la tecnología. Los procesos productivos y la forma de concebir la arquitectura organizacional han favorecido el acortamiento de distancias entre los que piensan y los que hacen al punto en que se han transferido muchas funciones de los niveles altos a los niveles operativos.  


En el medio, aquellos cuyas funciones se resumían en servir de puente entre la base y la alta gerencia, usualmente movilizando información hacia arriba sobre resultados y hacia abajo sobre decisiones e instrucciones, son irremediablemente desplazados por la mayor facilidad de comunicación y por la nueva organización del trabajo. Los grupos de alto rendimiento son capaces ahora de fijarse metas y objetivos, de promover sugerencias y de resolver problemas con más rapidez de la que tendría el tradicional flujo burocrático. 


Así, el tradicional esquema piramidal de las estructuras organizacionales amplía su base y reduce su cintura. El achatamiento resultante muestra grupos de trabajadores con más participación, un mayor nivel de consulta e interacciones y conduce a la disminución definitiva de la intermediación propia de los mandos medios.  




Ocupaciones y no puestos de trabajo 

  

El contenido de los trabajos también ha registrado significativas transformaciones. El restringido concepto de puesto de trabajo ha dado paso al más amplio y expresivo concepto de ocupación. Las ocupaciones no corresponden con un grupo de tareas aglomeradas en operaciones y en funciones; son conjuntos más abiertos que evocan los conocimientos básicos de un área con la característica de poder ser transferidos en el ejercicio de varios empleos. 

  

El paso del puesto de trabajo a la ocupación bien puede representar el paso del trabajador al individuo. La organización de los empleos vuelve a tener un peso social elevado, se trabaja en grupos, se aporta en equipo. Las conductas de socialización se reivindican y el aislamiento paradójico propio de los modelos fordistas se supera. El trabajo así visto cambia de la orientación al esfuerzo por la orientación al cerebro. La empresa empieza a fomentar un alto contenido de relaciones sociales y las necesidades para los trabajadores se cualifican. Estas acercan cada vez más la vida del trabajador a la vida del ciudadano. En este sentido se registra definitivamente una revalorización del talento humano.

2. TAMBIEN HAY CAMBIOS EN LA INSTITUCIONALIDAD DE LA FORMACION 


La formación, como muchos otros temas de interés público, fue liderada por el Estado en los comienzos de su institucionalidad. Sin el ánimo de una enumeración exhaustiva puede referirse como la entidad más antigua que surgió en el modelo de instituciones que aún existe, es el SENAI de Brasil (1942), luego el SENAC también en Brasil (1944), el SENA de Colombia (1957), el INCE de Venezuela (1959), el INA de Costa Rica (1965) y el INACAP en Chile (1966). El grupo de instituciones de formación profesional cuenta también con el INSAFORP de El Salvador, el INFOP de Honduras, el INTECAP de Guatemala, el INATEC de Nicaragua, INFOTEP de República Dominicana, el INAFORP de Panamá, el SECAP de Ecuador, el SNPP de Paraguay y el SENATI del Perú.  

  

El común denominador de estos esquemas es la existencia de una institución pública (o privada como SENATI, SENAI y SENAC que tienen hoy orientación del sector empresarial) ligada a la financiación proveniente de fondos aportados por los empresarios con base en un porcentaje aplicado al monto de los salarios pagados (varía entre el 0,5% y el 2%). 

  

Las instituciones tomaron bajo su responsabilidad el problema de lograr recursos humanos adecuados a las necesidades de los puestos de trabajo que se creaban como resultado de las políticas de desarrollo hacia dentro y sustitución de importaciones, en boga por esos días. Por lo general la composición de sus juntas directivas fue tripartita, esto es, integradas con representantes de trabajadores, empresarios y gobierno. Su esquema inicial de funcionamiento tuvo amplio éxito debido a la relativa facilidad en la identificación de necesidades de nueva mano de obra en un contexto de expansión del empleo y relativa estabilidad. 

  

Ya en los años ochenta se empiezan a atestiguar cambios en la institucionalidad de la formación. En general los modelos de entidades grandes y únicas empezaron a dar paso a modelos de múltiples entidades y con esencias más sistémicas en su concepción y funcionamiento. Se notó también una mayor participación de instancias gubernamentales asociadas a los Ministerios del Trabajo, como la Secretaría de Empleo y Formación Profesional en Argentina, la creación del SENCE en Chile, con rango de subsecretaría, la Dirección Nacional de Empleo en el Uruguay, la Secretaria de Empleo y Formación Profesional del Brasil. Su papel es el de orientadores de políticas de formación no de ejecutores y en el ejercicio de ese papel van dando cabida a más y más agentes públicos y privados que participan de la formación en los países.  

  

En general, en muchos países se han venido conformado diferentes arreglos institucionales los cuales van desde la prevalencia de instituciones de formación profesional dependientes del gobierno hasta mecanismos de coordinación facilitados desde el estado y con la participación de agentes ejecutores privados. 

  

Pero al lado de esta maraña institucional han empezado a crecer experiencias de formación lideradas desde el sector privado por empresarios o por trabajadores.  

  

La formación ha ampliado su concepción y presencia.  

  

Inició centrada en la creación de conocimientos, habilidades y destrezas para la vinculación a un empleo. Ahora, además de haber pasado de un concepto inicialista a uno de formación continua, ha ampliado su significado y alcances hacia aspectos como el desarrollo tecnológico y el complejo mundo de las relaciones laborales. 

  

En el primer caso, muchas entidades y muchos contenidos de formación se están vinculando a procesos de innovación tecnológica, apoyando actividades de investigación aplicada, control de calidad, pruebas y ensayos de laboratorio y fabricación de prototipos. Se están creando estructuras de Centros de Formación y Desarrollo Tecnológico en los que los alumnos y los empresarios concurren y en los que la formación es a la vez comprobación y verificación. 

  

En el segundo caso, la formación se toma cada vez más en cuenta en las complejas relaciones laborales y forma parte de la negociación colectiva al igual que los temas de higiene y salud ocupacional, remuneración y seguridad social. 

  

Para responder a la rapidez con que los cambios están afectando el mundo de trabajo, la formación esta acudiendo a nuevos enfoques de la calificación laboral. La nueva configuración de las ocupaciones y los drásticos ajustes en las formas de trabajo y en los procesos productivos han ocasionado el nacimiento de nuevas exigencias hacia los trabajadores. Muchas de estas no existían antes, en presencia de los rígidos modelos basados en la organización científica del trabajo. 

  

Ahora la formación debe buscar la generación de competencias en los trabajadores no la simple conjunción de habilidades, destrezas y conocimientos. La configuración adquirida por las ocupaciones exige a los trabajadores un más amplio rango de capacidades que involucran no solo conocimientos y habilidades sino también la comprensión de lo que están haciendo. Paulatinamente se piden más competencias de contenido social asociadas a la comunicación, capacidad de dialogo, capacidad de negociación, pensamiento asertivo y facilidad para plantear y resolver problemas.  

  

La Formación hasta hace poco tratada y concebida como un tema aislado, se vincula progresivamente en nuestros días al paquete complejo de las relaciones laborales y forma parte en las negociaciones colectivas de igual a igual con temas como la seguridad en el trabajo, la fijación de remuneraciones, la salud ocupacional, bienestar al personal, etc. 

  

Se esta reconociendo la necesidad de formar trabajadores competentes no de cualificar trabajadores. Esta sutil diferencia evoca un conjunto de competencias (capacidad de ejecutar un trabajo) nuevas que además pueden transferirse de un empleo a otro disminuyendo el riesgo de obsolescencia y mejorando por tanto la empleabilidad. 

  

3. LA FORMACION POR COMPETENCIAS Y LA EMPLEABILIDAD 

  

Los tradicionales esquemas organizativos y conceptuales de la formación profesional han sido rebasados por las nuevas tendencias de la organización del trabajo, el surgimiento de nuevas demandas hacia los trabajadores y el nuevo papel que juegan, ante la formación, los actores sociales. 

  

La posibilidad de que el empleo se convierta en un medio de mejorar las condiciones de vida de los países y favorezca su inserción en la economía mundial, modernizando sus economías locales, ampliando la calidad y oferta de bienes y servicios disponibles y promoviendo el desarrollo, se juega en buena medida con la actualización de los sistemas de formación profesional. 

  

Disponer de trabajadores adecuados, competitivos y competentes, con los conocimientos, habilidades y comprensión necesarios para ejercer sus empleos está muy ligado a la modernización de la formación profesional. 

  

Modernizar los programas: Hacia la formación por competencias. 

  

Muchos programas de formación actualmente utilizados están obsoletos o son anticuados en su concepción. En el fondo, los nuevos programas de formación deben comportar transformaciones en su estructura que tiende a ser de carácter modular, en sus contenidos que se mueven hacia conceptos de amplio espectro y de fortalecimiento de principios básicos y finalmente, en sus formas de entrega que comportan nuevas estrategias pedagógicas para el proceso de aprendizaje. 

  

La rapidez del cambio en los contenidos de las ocupaciones así como la necesidad de profundizar en nuevas habilidades, han facilitado el nacimiento de una nueva concepción de la formación profesional centrada más en ocupaciones, ampliamente definidas, que en puestos de trabajo y orientada hacia el desarrollo de competencias laborales. 

  

También, la actividad pedagógica, las metodologías de formación y la gestión educativa, han cambiado y están aprovechando decididamente las ventajas de la informática y el potencial que se abre con un nuevo papel que pueden jugar los instructores.  

  

Hay que definir parámetros estratégicos para la empresa y las ocupaciones, no descripciones detalladas de tareas. Al trabajador debe enfocársele hacia el desarrollo de su capacidad de aprender. De este modo podrá ejecutar su trabajo sin que se le deba decir exactamente cada paso de lo que se debe hacer. Así, el trabajador calificado es el eje de la estrategia de competitividad.  


La formación basada en competencias parte de reconocer todos los cambios y necesidades descritos. Se acerca más a la realidad del desempeño ocupacional requerido por los trabajadores. Pretende mejorar la calidad y la eficiencia en el desempeño, permitiendo trabajadores más integrales, conocedores de su papel en la organización, capaces de aportar, con formación de base amplia que reduce el riesgo de obsolescencia en sus conocimientos. 


El concepto de competencia laboral envuelve una capacidad comprobada de realizar un trabajo en el contexto de una ocupación. Implica no solo disponer de los conocimientos y habilidades, hasta ahora concebidos como suficientes en los procesos de aprendizaje para el trabajo, ya que define la importancia de la comprensión de lo que se hace y conforma un conjunto de estos tres elementos totalmente articulados. 


Formar por competencias implica "ir más allá", sobrepasar la mera definición de tareas, ir hasta las funciones y los roles. Facilitar que el individuo conozca los objetivos y lo que se espera de el. 



ACTIVIDAD

  1. Define Competencia, justificando en la misma la renovación de los programas de Formación Laboral.
  2. Crees que todos los tipos de competencia son igualmente importantes? Relaciónalo con habilidades de los estudiantes.
  3. Cuándo consideras que en la actualidad la persona es más empleable? Justifica con el marco teórico.
  4. Ocupación y puesto de trabajo son sinónimos? Justifica.

33 comentarios:

  1. Silvia, hacemos los comentarios en este mismo documento? o lo tenemos que publicar en otro lado?.

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  2. 1- La rapidez del cambio en los contenidos de las ocupaciones así como la necesidad de profundizar en nuevas habilidades, han facilitado el nacimiento de una nueva concepción de la formación profesional centrada más en ocupaciones, ampliamente definidas, que en puestos de trabajo y orientada hacia el desarrollo de competencias laborales.
    El concepto de competencia laboral envuelve una capacidad comprobada de realizar un trabajo en el contexto de una ocupación, implica no solo disponer de los conocimientos y habilidades, hasta ahora concebidos como suficientes en los procesos de aprendizaje para el trabajo.
    Formar por competencias implica "ir más allá”, hasta las funciones y los roles. Facilitar que el individuo conozca los objetivos y lo que se espera de él.
    Hay que definir parámetros estratégicos para la empresa y las ocupaciones, no descripciones detalladas de tareas. Al trabajador debe enfocársele hacia el desarrollo de su capacidad de aprender. De este modo podrá ejecutar su trabajo sin que se le deba decir exactamente cada paso de lo que se debe hacer. Así, el trabajador calificado es el eje de la estrategia de competitividad.

    2- Los diferentes tipos de competencias sin igual de importantes, se necesitan de todas para desarrollarlas al máximo el ejercicio del trabajo, lo mismo pasa con las habilidades de los estudiantes en las cuales se deben potenciar al máximo todas, para asegurar un óptimo desarrollo personal.

    3- Una persona es más empleable no sólo cuando dispone de los conocimientos, habilidades y comprensión necesarios para ejercer sus empleos sino que, se debe buscar la generación de competencias en los trabajadores, no la simple conjunción de habilidades, destrezas y conocimientos. Exige a los trabajadores un más amplio rango de capacidades que involucran la comprensión de lo que están haciendo. Paulatinamente se piden más competencias de contenido social asociadas a la comunicación, capacidad de dialogo, capacidad de negociación, pensamiento asertivo y facilidad para plantear y resolver problemas

    4- Ocupación y puesto de trabajo no son sinónimos, el restringido concepto de puesto de trabajo ha dado paso al más amplio y expresivo concepto de ocupación.

    Las ocupaciones no corresponden con un grupo de tareas aglomeradas en operaciones y en funciones; son conjuntos más abiertos que evocan los conocimientos básicos de un área con la característica de poder ser transferidos en el ejercicio de varios empleos.
    El paso del puesto de trabajo a la ocupación bien puede representar el paso del trabajador al individuo.
    La organización de los empleos vuelve a tener un peso social elevado, se trabaja en grupos, se aporta en equipo. La empresa empieza a fomentar un alto contenido de relaciones sociales y las necesidades para los trabajadores se cualifican. Estas acercan cada vez más la vida del trabajador a la vida del ciudadano. Se registra definitivamente una revalorización del talento humano

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  3. Formación para la competencia:
    Ser Competente según la O.I.T es la capacidad real de lograr un objetivo o resultado en un contexto dado. Teniendo en cuenta los contextos cambiantes y revolucionarios en los que hoy en día vivimos, formar para el desarrollo de la competencia es una tarea que nunca acaba, sino todo lo contrario, está en continuo proceso de reacomodación según las exigencias del “mundo globalizado”. Como dice el escritor mexicano Carlos Fuentes “la globalización se sustenta en información y la información a su vez en la educación. El conocimiento es el soporte para la información, es la base para la generación de la prosperidad”.
    Teniendo en cuenta los programas de formación laboral para sujetos con discapacidad se podría decir que intentan brindar una formación en competencias cada vez más útiles en la sociedad en la que están inmersos los sujetos.
    Para desarrollar competencias para la empleabilidad los sujetos atraviesan una formación continua e integral basada en sus fortalezas y aptitudes. Para que efectivamente se produzca una formación para el trabajo se deben brindar oportunidades reales de capacitación, relacionadas y vinculadas a la utilidad que esas competencias pueden brindar a la comunidad a la que pertenece el sujeto. Hoy en día no solo se habla de adoptar habilidades y destrezas sino también competencias sociales para insertarse en los grupos de trabajo, entender y comprender qué, cómo y por qué se está persiguiendo tal objetivo. […formar por competencias implica ir más allá, sobrepasar la mera definición de tareas, ir hasta las funciones y los roles, facilitar que el sujeto conozca los objetivos y lo que se espera de él…]
    Hoy se habla de formar sujetos para una ocupación y no un puesto de trabajo, el paso del puesto de trabajo a la ocupación bien puede representar el paso del trabajador al sujeto; se trabaja con sujetos sociales, en grupos, se aporta y elabora en equipo.

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  4. 1-El concepto de competencia laboral envuelve una capacidad comprobada de realizar un trabajo en el contexto de una ocupación. Implica no solo disponer de los conocimientos y habilidades, hasta ahora concebidos como suficientes en los procesos de aprendizaje para el trabajo, ya que define la importancia de la comprensión de lo que se hace y conforma un conjunto de estos tres elementos totalmente articulados.
    Formar por competencias implica "ir más allá", sobrepasar la mera definición de tareas, ir hasta las funciones y los roles. Facilitar que el individuo conozca los objetivos y lo que se espera de él.
    Se está reconociendo la necesidad de formar trabajadores competentes no de cualificar trabajadores. Esta sutil diferencia evoca un conjunto de competencias (capacidad de ejecutar un trabajo) nuevas que además pueden transferirse de un empleo a otro disminuyendo el riesgo de obsolescencia y mejorando por tanto la empleabilidad.
    2- Todos los tipos de competencias son igual de importantes porque son todas necesarias para que el desarrollo personal se de forma satisfactoria y de esta forma poder resolver las diferentes problemáticas que se le presenten en cualquier contexto.
    3- La persona cuanto más joven es, más acceso a la empleabilidad tendrá.
    El mundo ha entrado rápidamente en la era de la información, esta época se ha caracterizado por una verdadera revolución en el uso de la información como fuente de desarrollo. Los procesos de producción, la organización del trabajo, la provisión de servicios y cada vez más actividades cruciales giran, para su exitosa ejecución, en torno al manejo de información.
    Ahora la formación debe buscar la generación de competencias en los trabajadores no la simple conjunción de habilidades, destrezas y conocimientos. Paulatinamente se piden más competencias de contenido social asociadas a la comunicación, capacidad de dialogo, capacidad de negociación, pensamiento asertivo y facilidad para plantear y resolver problemas.
    4- Ocupación y puesto de trabajo no son sinónimos porque las ocupaciones están relacionadas específicamente al individuo y el puesto de trabajo se trata de trabajo a realizar en sí.
    Las ocupaciones son conjuntos más abiertos que evocan los conocimientos básicos de un área con la característica de poder ser transferidos en el ejercicio de varios empleos. El paso del puesto de trabajo a la ocupación bien puede representar el paso del trabajador al individuo. La organización de los empleos vuelve a tener un peso social elevado, se trabaja en grupos, se aporta en equipo. El trabajo así visto cambia de la orientación al esfuerzo por la orientación al cerebro. La empresa empieza a fomentar un alto contenido de relaciones sociales y las necesidades para los trabajadores se cualifican. Estas acercan cada vez más la vida del trabajador a la vida del ciudadano. En este sentido se registra definitivamente una revalorización del talento humano.

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  5. 1) El diccionario tiene competencias como el conjunto de conocimientos, cualidades, capacidades y aptitudes que permiten discutir, consultar y decidir sobre lo que concierne al trabajo. Supone conocimiento razonado ya que no hay competencia completa si los conocimientos teóricos no son acompañados por las cualidades y la capacidad que permite ejecutar las decisiones que dicha competencia sugiere.
    La rapidez del cambio en los contenidos de las ocupaciones así como la necesidad de profundizar en nuevas habilidades, han facilitado el nacimiento de una nueva concepción de la formación profesional centrada más en ocupaciones, ampliamente definidas, que en puestos de trabajo y orientada hacia el desarrollo de competencias laborales.
    Los nuevos programas de formación deben comportar transformaciones en su estructura que tiende a ser de carácter modular, en sus contenidos que se mueven hacia conceptos de amplio espectro y de fortalecimiento de principios básicos y finalmente, en sus formas de entrega que comportan nuevas estrategias pedagógicas para el proceso de aprendizaje.
    La rapidez del cambio en los contenidos de las ocupaciones así como la necesidad de profundizar en nuevas habilidades, han facilitado el nacimiento de una nueva concepción de la formación profesional centrada más en ocupaciones, ampliamente definidas, que en puestos de trabajo y orientada hacia el desarrollo de competencias laborales.
    La actividad pedagógica, las metodologías de formación y la gestión educativa, han cambiado y están aprovechando decididamente las ventajas de la informática y el potencial que se abre con un nuevo papel que pueden jugar los instructores.

    2) Ningún tipo de competencia tiene prioridad de importancia frente a otro. Todas son importantes para lograr un resultado óptimo y de formación creciente e ininterrumpida.
    La educación sirve para toda la vida, y es aquella que forma al individuo, para luego insertarlo en el mercado del empleo, donde deberá mejorar en forma continua.

    3) Cada persona, además de la formación, posee unas capacidades y habilidades determinadas y debe aprender a rentabilizar toda la información profesional para ser elegido en un proceso de selección laboral.
    El mercado laboral es un entorno altamente competitivo y cambiante donde cada profesional debe diferenciarse del resto destacando aspectos como el conocimiento de idiomas, el manejo de herramientas tecnológicas, determinadas habilidades comunicativas, flexibilidad para viajar, la creatividad, la iniciativa o la motivación.
    Nadie está a salvo de las consecuencias de la innovación y la incertidumbre reinante.
    Una persona es más empleable cuando logra engendrar los tipos de competencias y calificación que le permite encontrar, crear, conservar, enriquecer su puesto de trabajo y pasar de uno a otro obteniendo satisfacción personal, económica, social y profesional.

    4) El contenido de los trabajos ha registrado significativas transformaciones. El concepto de puesto de trabajo ha dado paso al más amplio y expresivo concepto de ocupación. Las ocupaciones no corresponden con un grupo de tareas aglomeradas en operaciones y en funciones; son conjuntos más abiertos que evocan los conocimientos básicos de un área con la característica de poder ser transferidos en el ejercicio de varios empleos.
    El paso del puesto de trabajo a la ocupación bien puede representar el paso del trabajador al individuo. La organización de los empleos vuelve a tener un peso social elevado, se trabaja en grupos, se aporta en equipo. Las conductas de socialización se reivindican y el aislamiento paradójico propio de los modelos fordistas se supera. El trabajo así visto cambia de la orientación al esfuerzo por la orientación al cerebro. La empresa empieza a fomentar un alto contenido de relaciones sociales y las necesidades para los trabajadores se cualifican. Estas acercan cada vez más la vida del trabajador a la vida del ciudadano. En este sentido se registra definitivamente una revalorización del talento humano.

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  6. 1. El concepto de competencia laboral envuelve una capacidad comprobada de realizar un trabajo en el contexto de una ocupación. Implica no solo disponer de los conocimientos y habilidades sino también de la comprensión de lo que se hace.
    Formar por competencias implica "ir más allá", sobrepasar la mera definición de tareas, ir hasta las funciones y los roles. Facilitar que el individuo conozca los objetivos y lo que se espera de el.

    2. Los distintos tipos de competencias son de igual importancia ya que la formación basada en competencias pretende mejorar la calidad y la eficiencia en el desempeño, permitiendo trabajadores más integrales, conocedores de su papel en la organización, capaces de aportar, con formación de base amplia que reduce el riesgo de obsolescencia en sus conocimientos.

    3. Una persona es empleable cuando dispone de habilidades, conocimientos, y comprensión. La formación por competencias debe buscar en los trabajadores no la simple conjunción de habilidades, destrezas y conocimientos sino un amplio rango de capacidades que involucran conocimientos-habilidades-comprensión. Se debe pedir más competencias de contenido social asociadas a la comunicación, capacidad de dialogo, capacidad de negociación, pensamiento asertivo y facilidad para plantear y resolver problemas.

    4. Ocupación y puesto de trabajo no son sinónimos, el concepto de puesto de trabajo ha dado paso al concepto de ocupación. Las ocupaciones no corresponden con un grupo de tareas aglomeradas en operaciones y en funciones; son conjuntos más abiertos que evocan los conocimientos básicos de un área con la característica de poder ser transferidos en el ejercicio de varios empleos.

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  7. 1)El concepto de competencia laboral envuelve una capacidad comprobada de realizar un trabajo en el contexto de una ocupación. Implica no solo disponer de los conocimientos y habilidades, hasta ahora concebidos como suficientes en los procesos de aprendizaje para el trabajo, ya que define la importancia de la comprensión de lo que se hace y conforma un conjunto de estos tres elementos totalmente articulados.
    Formar por competencias implica "ir más allá", sobrepasar la mera definición de tareas, ir hasta las funciones y los roles. Facilitar que el individuo conozca los objetivos y lo que se espera de el.
    La formación basada en competencias parte de reconocer todos los cambios y necesidades descritos. Se acerca más a la realidad del desempeño ocupacional requerido por los trabajadores. Pretende mejorar la calidad y la eficiencia en el desempeño, permitiendo trabajadores más integrales, conocedores de su papel en la organización, capaces de aportar, con formación de base amplia que reduce el riesgo de obsolescencia en sus conocimientos.
    Se esta reconociendo la necesidad de formar trabajadores competentes no de cualificar trabajadores. Esta sutil diferencia evoca un conjunto de competencias (capacidad de ejecutar un trabajo) nuevas que además pueden transferirse de un empleo a otro disminuyendo el riesgo de obsolescencia y mejorando por tanto la empleabilidad.
    2)los diferentes tipos de competencia laborales tienen los mismos objetivos, por ende, no se puede decir que uno sea más importante que el otro. Los fines que persiguen seria disponer de trabajadores adecuados, competitivos y competentes, con los conocimientos, habilidades y comprensión necesarios para ejercer sus empleos.
    3) una persona es empleable cuando dispone de habilidades, conocimiento y comprensión. La formación por competencias debe buscar la generación de competencias en los trabajadores no la simple conjunción de habilidades, destrezas y conocimientos. La configuración adquirida por las ocupaciones exige a los trabajadores un más amplio rango de capacidades que involucran no solo conocimientos y habilidades sino también la comprensión de lo que están haciendo. Paulatinamente se piden más competencias de contenido social asociadas a la comunicación, capacidad de dialogo, capacidad de negociación, pensamiento asertivo y facilidad para plantear y resolver problemas.
    4) Ocupación y puesto de trabajo no son sinónimos, el concepto de puesto de trabajo ha dado paso al concepto de ocupación.Las ocupaciones no corresponden con un grupo de tareas aglomeradas en operaciones y en funciones; son conjuntos más abiertos que evocan los conocimientos básicos de un área con la característica de poder ser transferidos en el ejercicio de varios empleos.
    El paso del puesto de trabajo a la ocupación bien puede representar el paso del trabajador al individuo. La organización de los empleos vuelve a tener un peso social elevado, se trabaja en grupos, se aporta en equipo. La empresa empieza a fomentar un alto contenido de relaciones sociales y las necesidades para los trabajadores se cualifican. Estas acercan cada vez más la vida del trabajador a la vida del ciudadano. En este sentido se registra definitivamente una revalorización del talento humano.

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  8. 1) Las competencias son las capacidades de poner en operación los diferentes conocimientos, habilidades, pensamientos, carácter y valores de manera integral en las diferentes interacciones que tienen los seres humanos para la vida en el ámbito personal, social y laboral.

    Hoy en día existe mucho más competencia por parte de las nuevas tecnologías, ya que el mundo ha entrado rápidamente en la era de la información, esta época se ha caracterizado por una verdadera revolución en el uso de la información como fuente de desarrollo.

    Lo que se espera hoy en día es disponer de trabajadores adecuados, competitivos y competentes, con los conocimientos, habilidades y comprensión necesarios para ejercer sus empleos está muy ligado a la modernización de la formación profesional.
    La formación basada en competencias parte de reconocer todos los cambios y necesidades descritos. Se acerca más a la realidad del desempeño ocupacional requerido por los trabajadores. Pretende mejorar la calidad y la eficiencia en el desempeño, permitiendo trabajadores más integrales, conocedores de su papel en la organización, capaces de aportar, con formación de base amplia que reduce el riesgo de obsolescencia en sus conocimientos.

    2) Creo que todos los tipos de competencias son importantes, ya que no implica solo disponer de los conocimientos y habilidades, hasta ahora concebidos como suficientes en los procesos de aprendizaje para el trabajo, ya que define la importancia de la comprensión de lo que se hace y conforma un conjunto de estos tres elementos totalmente articulados.

    La actividad pedagógica, las metodologías de formación y la gestión educativa, han cambiado y están aprovechando decididamente las ventajas de la informática y el potencial que se abre con un nuevo papel que pueden jugar los instructores. En el fondo, los nuevos programas de formación deben comportar transformaciones en su estructura que tiende a ser de carácter modular, en sus contenidos que se mueven hacia conceptos de amplio espectro y de fortalecimiento de principios básicos y finalmente, en sus formas de entrega que comportan nuevas estrategias pedagógicas para el proceso de aprendizaje.

    Formar por competencias implica "ir más allá", sobrepasar la mera definición de tareas, ir hasta las funciones y los roles. Facilitar que el individuo conozca los objetivos y lo que se espera de él.

    3) La formación profesional han sido rebasados por las nuevas tendencias de la organización del trabajo, el surgimiento de nuevas demandas hacia los trabajadores y el nuevo papel que juegan, ante la formación y los actores sociales.

    Se debe tener en cuenta disponer de trabajadores adecuados, competitivos y competentes, con los conocimientos, habilidades y comprensión necesarios para ejercer sus empleos está muy ligado a la modernización de la formación profesional.

    A pesar de tener en cuenta su capacidad física y mental, como hace referencia en el texto que se utiliza el cerebro, se debe considerar el hecho de la edad, sexo y etnia; ya que hoy en día siguen los prejuicios en cuanto a las personas. Un ejemplo relativo a esto es la exigencia de tener el secundario completo y su contexto social o apariencias.

    4) Desde mi punto de vista, ocupación y puesto de trabajo son sinónimos, ya que ocupación hace referencia a la dedicación y el desempeño que se realiza en el trabajo que se encuentra a cargo.

    El restringido concepto de puesto de trabajo ha dado paso al más amplio y expresivo concepto de ocupación. Las ocupaciones no corresponden con un grupo de tareas aglomeradas en operaciones y en funciones; son conjuntos más abiertos que evocan los conocimientos básicos de un área con la característica de poder ser transferidos en el ejercicio de varios empleos.

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  9. 1-Define Competencia, justificando en la misma la renovación de los programas de Formación Laboral.
    2-¿Crees que todos los tipos de competencia son igualmente importantes? Relaciónalo con habilidades de los estudiantes.
    3-¿Cuándo consideras que en la actualidad la persona es más empleable? Justifica con el marco teórico.
    4-¿Ocupación y puesto de trabajo son sinónimos? Justifica.

    1-El concepto de competencia laboral envuelve una capacidad comprobada de realizar un trabajo en el contexto de una ocupación. Implica no solo disponer de los conocimientos y habilidades, hasta ahora concebidos como suficientes en los procesos de aprendizaje para el trabajo, ya que define la importancia de la comprensión de lo que se hace y conforma un conjunto de estos tres elementos totalmente articulados.
    Formar por competencias implica "ir más allá", sobrepasar la mera definición de tareas, ir hasta las funciones y los roles. Facilitar que el individuo conozca los objetivos y lo que se espera de él.
    Se está reconociendo la necesidad de formar trabajadores competentes no de cualificar trabajadores. Esta sutil diferencia evoca un conjunto de competencias (capacidad de ejecutar un trabajo) nuevas que además pueden transferirse de un empleo a otro disminuyendo el riesgo de obsolescencia y mejorando por tanto la empleabilidad.
    Los nuevos programas de formación deben comportar transformaciones en su estructura que tiende a ser de carácter modular, en sus contenidos que se mueven hacia conceptos de amplio espectro y de fortalecimiento de principios básicos y finalmente, en sus formas de entrega que comportan nuevas estrategias pedagógicas para el proceso de aprendizaje.
    2-Sí, todos los tipos de competencias son igual de importantes porque son todas necesarias para que el desarrollo personal se de forma óptima, y de esta manera poder resolver las diferentes problemáticas que se le presenten en cualquier contexto, social, educativo, laboral, etc.
    3-En la actualidad la persona cuanto más joven es, más acceso a la empleabilidad tendrá.
    La ubicación que cada país tenga en la nueva división internacional va a depender mucho de su dotación de talento humano, que ya no de sus recursos naturales o de riqueza material. El mundo ha entrado rápidamente en la era de la información, esta época se ha caracterizado por una verdadera revolución en el uso de la información como fuente de desarrollo. Los procesos de producción, la organización del trabajo, la provisión de servicios y cada vez más actividades cruciales giran, para su exitosa ejecución, en torno al manejo de información.
    Ahora la formación debe buscar la generación de competencias en los trabajadores no la simple conjunción de habilidades, destrezas y conocimientos. Paulatinamente se piden más competencias de contenido social asociadas a la comunicación, capacidad de dialogo, capacidad de negociación, pensamiento asertivo y facilidad para plantear y resolver problemas.
    4-
    No, no son sinónimos porque las ocupaciones están relacionas específicamente al individuo y el puesto de trabajo se trata de trabajo a realizar en sí.
    Las ocupaciones no corresponden con un grupo de tareas aglomeradas en operaciones y en funciones; son conjuntos más abiertos que evocan los conocimientos básicos de un área con la característica de poder ser transferidos en el ejercicio de varios empleos. El paso del puesto de trabajo a la ocupación bien puede representar el paso del trabajador al individuo. La organización de los empleos vuelve a tener un peso social elevado, se trabaja en grupos, se aporta en equipo. El trabajo así visto cambia de la orientación al esfuerzo por la orientación al cerebro. La empresa empieza a fomentar un alto contenido de relaciones sociales y las necesidades para los trabajadores se cualifican. Estas acercan cada vez más la vida del trabajador a la vida del ciudadano. En este sentido se registra definitivamente una revalorización del talento humano.

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  10. 1- El concepto de competencia laboral envuelve una capacidad comprobada de realizar un trabajo en el contexto de una ocupación. Implica no solo disponer de los conocimientos y habilidades, hasta ahora concebidos como suficientes en los procesos de aprendizaje para el trabajo, ya que define la importancia de la comprensión de lo que se hace y conforma un conjunto de estos tres elementos totalmente articulados.
    Formar por competencias implica "ir más allá", sobrepasar la mera definición de tareas, ir hasta las funciones y los roles. Facilitar que el individuo conozca los objetivos y lo que se espera de el.
    La formación basada en competencias sse acerca más a la realidad del desempeño ocupacional requerido por los trabajadores. Pretende mejorar la calidad y la eficiencia en el desempeño, permitiendo trabajadores más integrales, conocedores de su papel en la organización, capaces de aportar, con formación de base amplia que reduce el riesgo de obsolescencia en sus conocimientos.
    2- Si se quiere lograr un desempeño laboral competente no se le puede otorgar mas importancia a uunas que a otras. Al igual que el estudiante el trabajador necesitará de sus competencias para el pleno desarrollo de su ser.
    3- Cuanto más preparado o competente sea el trabajador más empleable será. Ahora la formación debe buscar la generación de competencias en los trabajadores no la simple conjunción de habilidades, destrezas y conocimientos. La configuración adquirida por las ocupaciones exige a los trabajadores un más amplio rango de capacidades que involucran no solo conocimientos y habilidades sino también la comprensión de lo que están haciendo. Paulatinamente se piden más competencias de contenido social asociadas a la comunicación, capacidad de dialogo, capacidad de negociación, pensamiento asertivo y facilidad para plantear y resolver problemas.
    4- No, no lo son. El restringido concepto de puesto de trabajo ha dado paso al más amplio y expresivo concepto de ocupación. Las ocupaciones no corresponden con un grupo de tareas aglomeradas en operaciones y en funciones; son conjuntos más abiertos que evocan los conocimientos básicos de un área con la característica de poder ser transferidos en el ejercicio de varios empleos.

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  11. .

    1) El concepto de competencia laboral envuelve una capacidad comprobada de realizar un trabajo en el contexto de una ocupación. Implica no solo disponer de los conocimientos y habilidades, hasta ahora concebidos como suficientes en los procesos de aprendizaje para el trabajo, ya que define la importancia de la comprensión de lo que se hace.
    Formar por competencias implica "ir más allá", sobrepasar la mera definición de tareas, ir hasta las funciones y los roles. Facilitar que el individuo conozca los objetivos y lo que se espera de él.
    La rapidez del cambio en los contenidos de las ocupaciones así como la necesidad de profundizar en nuevas habilidades, han facilitado el nacimiento de una nueva concepción de la formación profesional centrada más en ocupaciones, ampliamente definidas, que en puestos de trabajo y orientada hacia el desarrollo de competencias laborales.
    Hay que definir parámetros estratégicos para la empresa y las ocupaciones, no descripciones detalladas de tareas. Al trabajador debe enfocársele hacia el desarrollo de su capacidad de aprender. De este modo podrá ejecutar su trabajo sin que se le deba decir exactamente cada paso de lo que se debe hacer. Así, el trabajador calificado es el eje de la estrategia de competitividad.
    La formación basada en competencias parte de reconocer todos los cambios y necesidades descritos. Se acerca más a la realidad del desempeño ocupacional requerido por los trabajadores.


    2) Sí, todos los tipos de competencias son importantes porque son todas necesarias para que el desarrollo personal sea óptimo, la formación basada en competencias pretende mejorar la calidad y la eficiencia en el desempeño diario y de esta manera poder resolver las diferentes adversidades que se le presenten en cualquier tipo de contexto, ya sea en las habilidades de los estudiantes o de los trabajadores.


    3) Esta época se ha caracterizado por una verdadera revolución en el uso de la información como fuente de desarrollo. Los procesos de producción, la organización del trabajo, la provisión de servicios y cada vez más actividades cruciales giran, para su exitosa ejecución, en torno al manejo de información.
    La globalización se sustenta en información y la información a su vez, en educación. El conocimiento es el soporte para la información de modo que se ha convertido junto con esta, en la base para la generación de riqueza y prosperidad.
    Estos cambios están afectando el mundo de trabajo, la formación está acudiendo a nuevos enfoques de la calificación laboral. La nueva configuración de las ocupaciones y los drásticos ajustes en las formas de trabajo y en los procesos productivos han ocasionado el nacimiento de nuevas exigencias hacia los trabajadores. Muchas de estas no existían antes, en presencia de los rígidos modelos basados en la organización científica del trabajo.
    Ahora la formación debe buscar la generación de competencias en los trabajadores no la simple conjunción de habilidades, destrezas y conocimientos. La configuración adquirida por las ocupaciones exige a los trabajadores un más amplio rango de capacidades que involucran no solo conocimientos y habilidades sino también la comprensión de lo que están haciendo. Paulatinamente se piden más competencias de contenido social asociadas a la comunicación, capacidad de dialogo, capacidad de negociación, pensamiento asertivo y facilidad para plantear y resolver problemas.
    Se está reconociendo la necesidad de formar trabajadores competentes no de cualificar trabajadores. Evocando un conjunto de competencias (capacidad de ejecutar un trabajo) nuevas que además pueden transferirse de un empleo a otro disminuyendo el riesgo de obsolescencia y mejorando por tanto la empleabilidad.

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  12. 4) Ocupación y puesto de trabajo no son sinónimos porque las ocupaciones están relacionas específicamente al individuo y el puesto de trabajo se relaciona con el trabajo a realizar.
    El restringido concepto de puesto de trabajo ha dado paso al más amplio y expresivo concepto de ocupación. Las ocupaciones no corresponden con un grupo de tareas aglomeradas en operaciones y en funciones; son conjuntos más abiertos que evocan los conocimientos básicos de un área con la característica de poder ser transferidos en el ejercicio de varios empleos.
    El paso del puesto de trabajo a la ocupación bien puede representar el paso del trabajador al individuo.
    La organización de los empleos vuelve a tener un peso social elevado, se trabaja en grupos, se aporta en equipo. Las conductas de socialización se reivindican y el aislamiento paradójico propio de los modelos fordistas se supera.
    En este sentido se registra definitivamente una revalorización del talento humano.

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    1. Está muy bien Yesi pero lo podrías haber dicho tranquilamente con menos palabras, igual creo que esto ya lo charlamos personalmente. Besitos

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  13. 1) El concepto de competencia laboral envuelve una capacidad comprobada de realizar un trabajo en el contexto de una ocupación. Implica no solo disponer de los conocimientos y habilidades, hasta ahora concebidos como suficientes en los procesos de aprendizaje para el trabajo, ya que define la importancia de la comprensión de lo que se hace y conforma un conjunto de estos tres elementos totalmente articulados. Formar por competencias implica "ir más allá", sobrepasar la mera definición de tareas, ir hasta las funciones y los roles. Facilitar que el individuo conozca los objetivos y lo que se espera de él.
    Los tradicionales esquemas organizativos y conceptuales de la formación profesional han sido rebasados por las nuevas tendencias de la organización del trabajo, el surgimiento de nuevas demandas hacia los trabajadores ya que se entiende al empleo como un medio de mejorar las condiciones de vida de los países y favorezca su inserción en la economía mundial. Esto dio lugar en buena medida a la actualización de los sistemas de formación profesional. También Disponer de trabajadores adecuados, competitivos y competentes, con los conocimientos, habilidades y comprensión necesarios para ejercer sus empleos está muy ligado a la modernización de la formación profesional.
    2) Todos los tipos de competencias que presenta la persona es importante y necesarias en todo tipo de trabajo. Estas aplican en cualquier ambiente donde existe una organización productiva: la familia, la comunidad, la empresa; generan el desarrollo continuo de nuevas capacidades. Las competencias laborales cobran especial importancia en la actualidad en virtud de los cambios que se han dado en la organización del trabajo. Las organizaciones actualmente exigen mayor coordinación entre las personas para emprender acciones, polivalencia (posibilidad de asumir distinto tipo de funciones o puestos de trabajo), orientación al servicio y al mejoramiento continuo, capacidad para enfrentar cambios, anticiparse a las situaciones y crear alternativas novedosas para la solución de problemas.
    3) Ahora la formación debe buscar la generación de competencias en los trabajadores no la simple conjunción de habilidades, destrezas y conocimientos. La configuración adquirida por las ocupaciones exige a los trabajadores un más amplio rango de capacidades que involucran no solo conocimientos y habilidades sino también la comprensión de lo que están haciendo.
    Se está reconociendo la necesidad de formar trabajadores competentes no de cualificar trabajadores. Esta sutil diferencia evoca un conjunto de competencias (capacidad de ejecutar un trabajo) nuevas que además pueden transferirse de un empleo a otro disminuyendo el riesgo de obsolescencia y mejorando por tanto la empleabilidad.
    4) El restringido concepto de puesto de trabajo ha dado paso al más amplio y expresivo concepto de ocupación. Las ocupaciones son conjuntos más abiertos que evocan los conocimientos básicos de un área con la característica de poder ser transferidos en el ejercicio de varios empleos. La organización de los empleos vuelve a tener un peso social elevado, se trabaja en grupos, se aporta en equipo.

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  14. 1-El concepto de competencia laboral envuelve una capacidad comprobada de realizar un trabajo en el contexto de una ocupación. Implica no solo disponer de los conocimientos y habilidades, hasta ahora concebidos como suficientes en los procesos de aprendizaje para el trabajo, ya que define la importancia de la comprensión de lo que se hace y conforma un conjunto de estos tres elementos totalmente articulados.
    Formar por competencias implica "ir más allá", sobrepasar la mera definición de tareas, ir hasta las funciones y los roles. Facilitar que el individuo conozca los objetivos y lo que se espera de el.

    2- - Todos los tipos de competencias son de igual importancia ya que son necesarias para que el desarrollo personal se dé satisfactoriamente, y que de esta manera puedan resolver las diferentes problemáticas que se es presenten a lo largo de la vida.


    3-las personas son mayormente empleadas cuando: califican para el trabajo y son medianamente jóvenes.
    Los tradicionales esquemas organizativos y conceptuales de la formación profesional han sido rebasados por las nuevas tendencias de la organización del trabajo, el surgimiento de nuevas demandas hacia los trabajadores y el nuevo papel que juegan, ante la formación, los actores sociales.
    La posibilidad de que el empleo se convierta en un medio de mejorar las condiciones de vida de los países y favorezca su inserción en la economía mundial, modernizando sus economías locales, ampliando la calidad y oferta de bienes y servicios disponibles y promoviendo el desarrollo, se juega en buena medida con la actualización de los sistemas de formación profesional.
    Disponer de trabajadores adecuados, competitivos y competentes, con los conocimientos, habilidades y comprensión necesarios para ejercer sus empleos está muy ligado a la modernización de la formación profesional.
    Se está reconociendo la necesidad de formar trabajadores competentes no de cualificar trabajadores. Esta sutil diferencia evoca un conjunto de competencias (capacidad de ejecutar un trabajo) nuevas que además pueden transferirse de un empleo a otro disminuyendo el riesgo de obsolescencia y mejorando por tanto la empleabilidad.

    4- ocupación y puesto de trabajo no son sinónimos, el concepto de puesto de trabajo ha dado paso al concepto de ocupación.Las ocupaciones no corresponden con un grupo de tareas aglomeradas en operaciones y en funciones; son conjuntos más abiertos que evocan los conocimientos básicos de un área con la característica de poder ser transferidos en el ejercicio de varios empleos.
    El paso del puesto de trabajo a la ocupación bien puede representar el paso del trabajador al individuo. La organización de los empleos vuelve a tener un peso social elevado, se trabaja en grupos, se aporta en equipo. La empresa empieza a fomentar un alto contenido de relaciones sociales y las necesidades para los trabajadores se cualifican. Estas acercan cada vez más la vida del trabajador a la vida del ciudadano. En este sentido se registra definitivamente una revalorización del talento humano.

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  15. 1) El concepto de competencia laboral comprende una capacidad comprobable de realizar un trabajo en el contexto de una ocupación. Implica no solo disponer de los conocimientos y habilidades, concebidos como elementos sufiecientes para el proceso de aprendizaje del trabajo, ya que define la importancia de la comprensión de lo que se hace.
    Formar por competencias implica "ir más allá", sobrepasar la mera definición de tareas, ir hasta las funciones y los roles. Facilitar que el individuo conozca los objetivos y lo que se espera de él.
    La formación basada en competencias parte de reconocer los cambios y las necesidades. Se acerca más a la realidad del desempeño ocupacional requerido por los trabajadores.

    2) si, todos los tipos de competencias son igual de importantes; son todas necesarias para que el desarrollo de las personal sea óptimo. La formación basada en competencias pretende mejorar la calidad y la eficiencia en el desempeño diario, así poder resolver las dificultades que se le presenten en cualquier tipo de ámbito, ya sea del estudiante o del trabajador.

    3) Esta época se caracteriza por una revolución en el uso de la información como fuente de desarrollo. Los procesos de producción, la organización del trabajo, la provisión de servicios y cada vez mas actividades cruciales giran, para su exitosa ejecución, en torno al manejo de información.
    El conocimiento es el soporte para la información de modo que se ha convertido junto con esta, en la base para la generación de riquezas y prosperidad.
    La formación debe buscar la generación de competencias en los trabajadores, no la simple conjunción de habilidades, destrezas y conocimientos. La configuración adquirida por las ocupaciones exige a los trabajadores un más amplio rango de capacidad que involucran no solo conocimientos y habilidades sino también comprensión de lo que se está haciendo.
    Se pide más competencia de contenido social asociadas a la comunicación, capacidad de diálogo, capacidad de negociación, pensamiento asertivo y facilidad para plantear y resolver problemas.

    4) ocupación y puestos de trabajo no son sinónimos, ya que la ocupación está relacionada específicamente al individuo y el puesto de trabajo se relaciona con el trabajo a realizar.
    El limitado concepto de puestos de trabajo ha dado paso al concepto de ocupación.
    La ocupación no corresponde con un grupo de tareas aglomeradas en operaciones y en funciones, son conjuntos más abiertos que evocan los cenicientos básicos de un área con la capacidad de poder ser transferidos en el ejercicio de varios empleos.
    El paso del puesto de trabajo a la ocupación puede representar el paso del trabajador al individuo. La organización de los empleos vuelve a tener un paso social elevado, se trabaja en grupos, se aporta en equipos.
    El trabajo cambia de la orientación al esfuerzo por la orientación al cerebro. Las empresas empiezan a fomentar un alto contenido de relaciones sociales y de las necesidades para los trabajadores se cualifican.

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  16. 1. El concepto de competencia laboral envuelve una capacidad comprobada de realizar un trabajo en el contexto de una ocupación. Implica no solo disponer de los conocimientos y habilidades, hasta ahora concebidos como suficientes en los procesos de aprendizaje para el trabajo, ya que define la importancia de la comprensión de lo que se hace y conforma un conjunto de estos tres elementos totalmente articulados.
    Formar por competencias implica "ir más allá", sobrepasar la mera definición de tareas, ir hasta las funciones y los roles. Facilitar que el individuo conozca los objetivos y lo que se espera de él.
    Se está reconociendo la necesidad de formar trabajadores competentes no de cualificar trabajadores. Esta sutil diferencia evoca un conjunto de competencias (capacidad de ejecutar un trabajo) nuevas que además pueden transferirse de un empleo a otro disminuyendo el riesgo de obsolescencia y mejorando por tanto la empleabilidad.
    Muchos programas de formación actualmente utilizados están obsoletos o son anticuados en su concepción. En el fondo, los nuevos programas de formación deben comportar transformaciones en su estructura que tiende a ser de carácter modular, en sus contenidos que se mueven hacia conceptos de amplio espectro y de fortalecimiento de principios básicos y finalmente, en sus formas de entrega que comportan nuevas estrategias pedagógicas para el proceso de aprendizaje.
    La rapidez del cambio en los contenidos de las ocupaciones así como la necesidad de profundizar en nuevas habilidades, han facilitado el nacimiento de una nueva concepción de la formación profesional centrada más en ocupaciones, ampliamente definidas, que en puestos de trabajo y orientada hacia el desarrollo de competencias laborales.
    Así, el trabajador calificado es el eje de la estrategia de competitividad.
    2. Sí, todos los tipos de competencias son igual de importantes.
    Las competencias son la combinación de habilidades, conocimientos, valores, etc. Y permiten al estudiante o al sujeto resolver las situaciones problemáticas en un contexto académico, social, etc. Determinado

    3. Hoy en día la persona cuanto más joven es más acceso a la empleabilidad tendrá.
    El mundo ha entrado rápidamente en la era de la información, esta época se ha caracterizado por una verdadera revolución en el uso de la información como fuente de desarrollo. Los procesos de producción, la organización del trabajo, la provisión de servicios y cada vez más actividades cruciales giran, para su exitosa ejecución, en torno al manejo de información.
    Ahora la formación debe buscar la generación de competencias en los trabajadores no la simple conjunción de habilidades, destrezas y conocimientos. La configuración adquirida por las ocupaciones exige también la comprensión de lo que están haciendo. Paulatinamente se piden más competencias de contenido social asociadas a la comunicación, capacidad de dialogo, capacidad de negociación, pensamiento asertivo y facilidad para plantear y resolver problemas.
    4. Ocupación y puesto de trabajo no son sinónimos porque el paso del puesto de trabajo a la ocupación bien puede representar el paso del trabajador al individuo. La organización de los empleos vuelve a tener un peso social elevado, se trabaja en grupos, se aporta en equipo. Las conductas de socialización se reivindican y el aislamiento paradójico propio de los modelos fordistas se supera. El trabajo así visto cambia de la orientación al esfuerzo por la orientación al cerebro. La empresa empieza a fomentar un alto contenido de relaciones sociales y las necesidades para los trabajadores se cualifican. Estas acercan cada vez más la vida del trabajador a la vida del ciudadano. En este sentido se registra definitivamente una revalorización del talento humano

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  17. 1) El concepto de competencia laboral envuelve una capacidad comprobada de realizar un trabajo en el contexto de una ocupación. Esto implica no solo disponer de los conocimientos y habilidades, hasta ahora concebidos como suficientes en los procesos de aprendizaje para el trabajo, ya que define la importancia de la comprensión de lo que se hace y conforma un conjunto de estos tres elementos totalmente articulados. Formar por competencias implica "ir más allá", sobrepasar la mera definición de tareas, ir hasta las funciones y los roles. Facilitar que el individuo conozca los objetivos y lo que se espera de él.
    La rapidez del cambio en los contenidos de las ocupaciones así como la necesidad de profundizar en nuevas habilidades, han facilitado el nacimiento de una nueva concepción de la formación profesional centrada más en ocupaciones, ampliamente definidas, que en puestos de trabajo y orientada hacia el desarrollo de competencias laborales.
    2) Los distintos tipos de competencias laborales tienen los mismos objetivos, por lo tanto, no se puede decir que una sea más importante que la otra. Los fines que persiguen seria disponer de trabajadores adecuados, competitivos y competentes, con los conocimientos, habilidades y comprensión necesarios para ejercer sus empleos. De la misma manera sucede con las habilidades de los estudiantes en las cuales se deben promover y valorar todas, para asegurar el mejor desarrollo.
    3) Cuanto más competente sea el trabajador más empleable será, esto significa cuando dispone de las habilidades, conocimientos y comprensión necesarioas para su labor. Ahora la formación debe buscar la generación de competencias en los trabajadores no la simple conjunción de habilidades, destrezas y conocimientos. Paulatinamente se piden más competencias de contenido social asociadas a la comunicación, capacidad de dialogo, capacidad de negociación, pensamiento asertivo y facilidad para plantear y resolver problemas.
    4) Ocupación y puesto de trabajo no son sinónimos dado que el concepto de puesto de trabajo ha dado paso al más amplio y expresivo concepto de ocupación. Las ocupaciones no corresponden con un grupo de tareas aglomeradas en operaciones y en funciones; son conjuntos más abiertos que evocan los conocimientos básicos de un área con la característica de poder ser transferidos en el ejercicio de varios empleos.
    El paso del puesto de trabajo a la ocupación bien puede representar el paso del trabajador al individuo.

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  18. Muy bien chicas!!! veo que muchas ya se animaron a participar. Recuerden sintetizar los conceptos fundamentales, sino les puede ocurrir que no les entre en un solo mensaje y esa es la idea, "sintetizar lo fundamental".
    Hay otras que aún no han participado, les ocurre algo? si aún no entienden cómo hacerlo mañana me lo plantean. Cariños

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  19. 1. La formación basada en competencias parte de reconocer todos los cambios y necesidades descritos. Se acerca más a la realidad del desempeño ocupacional requerido por los trabajadores. Pretende mejorar la calidad y la eficiencia en el desempeño, permitiendo trabajadores más integrales, conocedores de su papel en la organización, capaces de aportar, con formación de base amplia que reduce el riesgo de obsolescencia en sus conocimientos. 
    El concepto de competencia laboral envuelve una capacidad comprobada de realizar un trabajo en el contexto de una ocupación. Implica no solo disponer de los conocimientos y habilidades, hasta ahora concebidos como suficientes en los procesos de aprendizaje para el trabajo, ya que define la importancia de la comprensión de lo que se hace y conforma un conjunto de estos tres elementos totalmente articulados. 
    Formar por competencias implica "ir más allá", sobrepasar la mera definición de tareas, ir hasta las funciones y los roles. Facilitar que el individuo conozca los objetivos y lo que se espera de el. 

    2. Todos los tipos de competencias son igual de importantes porque son todas necesarias para que el desarrollo personal se efectúe de forma satisfactoria y así poder resolver las diferentes problemáticas que se le presenten en cualquier contexto social.

    3. Exige a los trabajadores un más amplio rango de capacidades que involucran la comprensión de lo que están haciendo.
    La persona cuanto más joven es, más acceso a la empleabilidad tendrá, ya que el mundo ha entrado rápidamente en la era de la información; esta época se ha caracterizado por una verdadera revolución en el uso de la información como fuente de desarrollo, siendo asi que, los procesos de producción, la organización del trabajo, la provisión de servicios y cada vez más actividades cruciales giran, para su exitosa ejecución, en torno al manejo de información.
    La formación debe buscar la generación de competencias en los trabajadores no la simple conjunción de habilidades, destrezas y conocimientos.
    Paulatinamente se piden más competencias de contenido social asociadas a la comunicación, capacidad de dialogo, capacidad de negociación, pensamiento asertivo y facilidad para plantear y resolver problemas. 
    4. Ocupación y puesto de trabajo no son sinónimos, el concepto de puesto de trabajo ha dado paso al concepto de ocupación y las ocupaciones no corresponden con un grupo de tareas aglomeradas en operaciones y en funciones; son conjuntos más abiertos que evocan los conocimientos básicos de un área con la característica de poder ser transferidos en el ejercicio de varios empleos.
    La organización de los empleos vuelve a tener un peso social elevado, se trabaja en grupos, se aporta en equipo. El trabajo así visto cambia de la orientación al esfuerzo por la orientación al cerebro. En este sentido se registra definitivamente una revalorización del talento humano.

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  20. 1) La rapidez del cambio en los contenidos de las ocupaciones así como la necesidad de profundizar en nuevas habilidades, han facilitado el nacimiento de una nueva concepción de la formación profesional centrada más en ocupaciones, ampliamente definidas, que en puestos de trabajo y orientada hacia el desarrollo de competencias laborales.
    El concepto de competencia laboral envuelve una capacidad comprobada de realizar un trabajo en el contexto de una ocupación, implica no solo disponer de los conocimientos y habilidades, hasta ahora concebidos como suficientes en los procesos de aprendizaje para el trabajo.
    2) se necesitan de todas las competencias para llegar a un optimo resultado en el trabajo, por lo cual son todas de gran e igual importancia; en cuanto a las habilidades de los estudiantes pasa lo mismo se deben de explotar todas con la misma importancia para llegar a un resultado optimo y a una meta exitosa.
    3) El mercado laboral es un entorno altamente competitivo y cambiante donde cada profesional debe diferenciarse del resto destacando aspectos como el conocimiento de idiomas, el manejo de herramientas tecnológicas, determinadas habilidades comunicativas, flexibilidad para viajar, la creatividad, la iniciativa o la motivación.
    Nadie está a salvo de las consecuencias de la innovación y la incertidumbre reinante.
    Una persona es más empleable cuando logra engendrar los tipos de competencias y calificación que le permite encontrar, crear, conservar, enriquecer su puesto de trabajo y pasar de uno a otro obteniendo satisfacción personal, económica, social y profesional.
    4) Ocupación y puesto de trabajo no son sinónimos, el restringido concepto de puesto de trabajo ha dado paso al más amplio y expresivo concepto de ocupación.
    Las ocupaciones son conjuntos más abiertos que evocan los conocimientos básicos de un área con la característica de poder ser transferidos en el ejercicio de varios empleos.

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  21. 1- El concepto de competencia laboral hace referencia a la capacidad comprobada de realizar un trabajo en el contexto de una ocupación, implica disponer de los conocimientos y habilidades, hasta ahora concebidos como suficientes en los procesos de aprendizaje para el trabajo.
    Formar por competencias es ir más allá, ir hasta las funciones y los roles, facilitar que el individuo conozca los objetivos y lo que se espera de él.
    Hay que definir parámetros estratégicos para la empresa y las ocupaciones, no descripciones detalladas de tareas. Al trabajador se lo debe enfocar hacia el desarrollo de su capacidad de aprender, de este modo podrá ejecutar su trabajo sin que se le deba decir cada paso de lo que debe hacer. Así, el trabajador calificado es el eje de la estrategia de competitividad.

    2- Los diferentes tipos de competencias son igual de importantes, se necesitan de todas para desarrollarlas el ejercicio del trabajo, pasa igual con las habilidades de los estudiantes en las cuales se deben potenciar al máximo todas, para poder asegurar un óptimo desarrollo personal.

    3- Una persona es más empleable cuando dispone de los conocimientos, habilidades y de la comprensión necesaria para ejercer sus empleos pero también se debe buscar la generación de competencias en los trabajadores, no solo las habilidades, destrezas y conocimientos. Exige a los trabajadores un amplio rango de capacidades que involucran la comprensión de lo que están haciendo. Paulatinamente se piden más competencias de contenido social asociadas a la comunicación, capacidad de dialogo, capacidad de negociación, pensamiento asertivo y facilidad para plantear y resolver problemas.

    4- Ocupación y puesto de trabajo no son sinónimos, el concepto de puesto de trabajo ha dado paso al concepto de ocupación.
    Las ocupaciones son conjuntos más abiertos que evocan los conocimientos básicos de un área con la característica de poder ser transferidos en el ejercicio de varios empleos. El paso del puesto de trabajo a la ocupación puede representar el paso del trabajador al individuo.
    La organización de los empleos vuelve a tener peso social, se trabaja en grupos y se aporta en equipo. La empresa empieza a fomentar relaciones sociales y las necesidades para los trabajadores se cualifican. Estas acercan la vida del trabajador a la vida del ciudadano y se registra una revalorización del talento humano.

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  22. Muy bien Marti! te entendí que no habías podido hacerlo en un solo mensaje pero veo que sí, me alegro porque así está completo y claro. Besos

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  23. 1. El concepto de competencia laboral envuelve una capacidad comprobada de realizar un trabajo en el contexto de una ocupación, implica no solo disponer de los conocimientos y habilidades, hasta ahora concebidos como suficientes en los procesos de aprendizaje para el trabajo.
    Formar por competencias implica "ir más allá”, hasta las funciones y los roles. Facilitar que el individuo conozca los objetivos y lo que se espera de él.
    Hay que definir parámetros estratégicos para la empresa y las ocupaciones, no descripciones detalladas de tareas. Al trabajador debe enfocársele hacia el desarrollo de su capacidad de aprender. De este modo podrá ejecutar su trabajo sin que se le deba decir exactamente cada paso de lo que se debe hacer. Así, el trabajador calificado es el eje de la estrategia de competitividad.

    2. Todos los tipos de competencias sin igual de importantes, ya que se necesitan de todas para desarrollarlas al máximo el ejercicio del trabajo, al igual que los estudiantes, para asegurar un óptimo desarrollo personal.

    3. Una persona es empleable cuando dispone de habilidades, conocimiento y comprensión. La formación por competencias debe buscar la generación de competencias en los trabajadores no la simple conjunción de habilidades, destrezas y conocimientos. La configuración adquirida por las ocupaciones exige a los trabajadores un más amplio rango de capacidades que involucran no solo conocimientos y habilidades sino también la comprensión de lo que están haciendo. Se piden más competencias de contenido social asociadas a la comunicación, capacidad de dialogo, capacidad de negociación, pensamiento asertivo y facilidad para plantear y resolver problemas.

    4. Ocupación y puesto de trabajo no son sinónimos ya que el concepto de puesto de trabajo ha dado paso al más amplio y expresivo concepto de ocupación. Las ocupaciones no corresponden con un grupo de tareas aglomeradas en operaciones y en funciones; son conjuntos más abiertos que evocan los conocimientos básicos de un área con la característica de poder ser transferidos en el ejercicio de varios empleos.
    El paso del puesto de trabajo a la ocupación bien puede representar el paso del trabajador al individuo.

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  24. Chicas: aún no subieron los trabajos o al menos no me llegaron las siguientes personas: Acosta, Brasili, Cassano, Elissalde, Gonzalez,Ibañez, Meier, Merizzi, Mina, Perez, Santillán y Barabará, Vidal
    Si alguien que no está lo ve hacer circular el pedido

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  25. 1)El concepto de competencia laboral envuelve una capacidad comprobada de realizar un trabajo en el contexto de una ocupación, implica no solo disponer de los conocimientos y habilidades, hasta ahora concebidos como suficientes en los procesos de aprendizaje para el trabajo.
    Formar por competencias implica "ir más allá”, hasta las funciones y los roles. Facilitar que el individuo conozca los objetivos y lo que se espera de él
    2) Los distintos tipos de competencias laborales tienen los mismos objetivos, por lo tanto, no se puede decir que una sea más importante que la otra. Los fines que persiguen seria disponer de trabajadores adecuados, competitivos y competentes, con los conocimientos, habilidades y comprensión necesarios para ejercer sus empleos. De la misma manera sucede con las habilidades de los estudiantes en las cuales se deben promover y valorar todas, para asegurar el mejor desarrollo.
    3) Una persona es empleable cuando dispone de habilidades, conocimiento y comprensión. La formación por competencias debe buscar la generación de competencias en los trabajadores no la simple conjunción de habilidades, destrezas y conocimientos. La configuración adquirida por las ocupaciones exige a los trabajadores un más amplio rango de capacidades que involucran no solo conocimientos y habilidades sino también la comprensión de lo que están haciendo. Paulatinamente se piden más competencias de contenido social asociadas a la comunicación, capacidad de dialogo, capacidad de negociación, pensamiento asertivo y facilidad para plantear y resolver problemas.
    4) Ocupación y puesto de trabajo no son sinónimos dado que el concepto de puesto de trabajo ha dado paso al más amplio y expresivo concepto de ocupación. Las ocupaciones no corresponden con un grupo de tareas aglomeradas en operaciones y en funciones; son conjuntos más abiertos que evocan los conocimientos básicos de un área con la característica de poder ser transferidos en el ejercicio de varios empleos.
    El paso del puesto de trabajo a la ocupación bien puede representar el paso del trabajador al individuo.

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  26. -El concepto de competencia laboral envuelve una capacidad comprobada de realizar un trabajo en el contexto de una ocupación. Implica no solo disponer de los conocimientos y habilidades, hasta ahora concebidos como suficientes en los procesos de aprendizaje para el trabajo, ya que define la importancia de la comprensión de lo que se hace y conforma un conjunto de estos tres elementos totalmente articulados.Formar por competencias implica "ir más allá", sobrepasar la mera definición de tareas, ir hasta las funciones y los roles. Facilitar que el individuo conozca los objetivos y lo que se espera de el.
    Al trabajador debe enfocársele hacia el desarrollo de su capacidad de aprender. De este modo podrá ejecutar su trabajo sin que se le deba decir exactamente cada paso de lo que se debe hacer. Así, el trabajador calificado es el eje de la estrategia de competitividad.
    La formación basada en competencias parte de reconocer todos los cambios y necesidades descritos. Se acerca más a la realidad del desempeño ocupacional requerido por los trabajadores. Pretende mejorar la calidad y la eficiencia en el desempeño, permitiendo trabajadores más integrales, conocedores de su papel en la organización, capaces de aportar, con formación de base amplia que reduce el riesgo de obsolescencia en sus conocimientos.
    Los distintos tipos de competencias tienen el mismo nivel de importancia.El objetivo seria disponer de trabajadores competentes con los conocimientos ,habilidades y la comprensión necesarios para ejercer sus empleos. Lo mismo ocurre con los estudiantes
    -En la actualidad una persona es más empleable cuando dispone de los conocimientos, habilidades y de la comprensión necesaria para ejercer sus empleos pero también se debe buscar la generación de competencias en los trabajadores, no solo las habilidades, destrezas y conocimientos. Exige a los trabajadores un amplio rango de capacidades que involucran la comprensión de lo que están haciendo. Se piden más competencias de contenido social.
    Ocupación y puesto de trabajo no son sinónimos ya que el concepto de puesto de trabajo ha dado paso al más amplio y expresivo concepto de ocupación. Las ocupaciones no corresponden con un grupo de tareas aglomeradas en operaciones y en funciones; son conjuntos más abiertos que evocan los conocimientos básicos de un área con la característica de poder ser transferidos en el ejercicio de varios empleos.
    El paso del puesto de trabajo a la ocupación bien puede representar el paso del trabajador al individuo.

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  27. Muy bien Aracely y Dianira! ya están participando de la promoción

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  28. 1) El concepto de competencia laboral envuelve una capacidad comprobada de realizar un trabajo en el contexto de una ocupación. Implica no solo disponer de los conocimientos y habilidades, hasta ahora concebidos como suficientes en los procesos de aprendizaje para el trabajo, ya que define la importancia de la comprensión de lo que se hace y conforma un conjunto de estos tres elementos totalmente articulados.
    Formar por competencias implica "ir más allá", sobrepasar la mera definición de tareas, ir hasta las funciones y los roles. Facilitar que el individuo conozca los objetivos y lo que se espera de el.
    La formación basada en competencias parte de reconocer todos los cambios y necesidades descritos. Se acerca más a la realidad del desempeño ocupacional requerido por los trabajadores. Pretende mejorar la calidad y la eficiencia en el desempeño, permitiendo trabajadores más integrales, conocedores de su papel en la organización, capaces de aportar, con formación de base amplia que reduce el riesgo de obsolescencia en sus conocimientos.
    2) No todos los tipos de competencias son iguales ya que desde su formación; están centradas en la creación de conocimientos, habilidades y destrezas para una mejor vinculación a la hora de que las personas tengan un empleo. Por eso es necesaria una formación continua de las competencias, ya que hay y existen diferentes tipos de competencias, por eso un conjunto de estas pueden transferirse de un empleo a otro disminuyendo el riesgo de obsolescencia y mejorando por lo tanto la empleabilidad. Por eso existe la necesidad de formar a los trabajadores competentes no de cualificar trabajadores.
    Con respecto a las habilidades estudiantiles; una persona para leer un texto, por ejemplo, no solo debe disponer de las habilidades de lectura y de los conocimientos del vocabulario del mismo; sino que también debe de reunir ambas para comprender lo que el texto mismo quiere decir; dicho de otra forma, el estudiante debe comprender lo que esta expresado en el texto.
    3) Una persona es mas empleale cuando este demuestra competencias de contenido social asociadas a la comunicación, capacidad de dialogo, capacidad de negociación, de pensamiento asertivo y facilidad para plantear y resolver problemas. Por eso las empresas buscan trabajadores adecuados, competitivos y competentes, con los conocimientos, habilidades y comprensión necesarios para ejercer sus empleos; dado que las personas que buscan un empleo éstas deben tener en cuenta una constante modernización de la formación profesional.
    4) Ocupación y puesto de trabajo no son lo mismo; ya que el concepto de puesto de trabajo ha dado paso al concepto de ocupación. Las ocupaciones son conjuntos más abiertos que evocan los conocimientos básicos de un área con la característica de poder ser transferidos en el ejercicio de varios empleos.
    Por eso el paso del puesto de trabajo a la ocupación bien puede representar el paso del trabajador al individuo.

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